Samuel Aranda: “No se puede parar una guerra con una fotografía, pero sí se pueden cambiar pequeñas cosas”

La cita se daba ayer 27 de abril en la FNAC de Castellana, el motivo era una Masterclass y su protagonista nada más y nada menos que el ganador en la categoría absoluta de los últimos World Press Photo Awards 2012,
Samuel Aranda.

En aquella sala se les daba la oportunidad a un reducido grupo de espectadores de preguntar todo lo que quisieran al segundo español en la historia de dichos premios (el primero fue Manuel Pérez Barriopedro) en recibir tal distinción.

MOTIVACIONES

Aranda inició el encuentro exponiendo sus motivaciones personales hacia la profesión y destacando unas importantes diferencias entre occidente y oriente a la hora de trabar de fotógrafo. “A nivel de población civil allí la gente es muy abierta y muy dada a que los fotografíes, no tienen ese sentido del miedo. Yo siento mucho que aquí en España cuando fotografían un discurso en una huelga general o aquí en el 15M se tiene un sentido del miedo a la fotografía. ¿Qué van a hacer con mi foto? Vivimos con una psicosis, en esa mentalidad del miedo, de la desconfianza hacia el otro. En ese sentido tenemos mucho que aprender de los países árabes, tienen un sentido de comunidad, de ayudarse unos a otros mucho más grande de lo que tenemos nosotros”.

Afirmaba que muchas personas le preguntaban la razón por la que se dedicaba a fotografiar los conflictos árabes, lo cual justificó con motivos personales y también culturales. “En Gaza, una de las zonas más pobres del mundo, nunca verás un vagabundo durmiendo en la calle.  Yo vengo a Madrid o voy a Barcelona y está lleno de vagabundos durmiendo en la calle a los que nadie hace caso. En ese sentido me siento más a gusto en esa parte del mundo”. Referido a lo personal, Samuel se remontó a su infancia en Barcelona donde fue testigo de muchas injusticias y represión policial. “Me sentía identificado con la gente de mi barrio y, cuando fui a Israel, me sentí identificado con el lado palestino, la represión a nivel político. Lo que sí intento es no fotografiar cosas con las que no me siento identificado”.

Imagen ganadora del World Press Photo 2012, por Samuel Aranda.
FOTOGRAFÍA GANADORA

Con respecto a su premio el fotógrafo reconoció que ha ayudado a arrojar luz sobre lo que está pasando en Yemen, donde fue tomada la imagen ganadora y gracias a la cual se está avanzando de forma positiva en resolver el conflicto. “Cuando trabajas en un medio de comunicación, en mi caso el New York Times, sí que ves como puede hacer una fotografía y sobre todo si estás en un medio grande, ahí sí que he conseguido ser testigo o sentir que algo ha cambiado. No se puede parar una guerra con una fotografía, pero sí se pueden parar pequeños momentos o se pueden cambiar pequeñas cosas que pasan”.

Al desvelarse la fotografía ganadora de esta edición del World Press, muchos medios y entendidos de la fotografía y el arte pasaron a compararla de forma casi automática con “La Pietà” de Miguel Ángel, cosa que su autor no comparte aunque tampoco le parece molestar. En ese momento estaban bombardeando y era imposible pensar en Miguel Ángel. Me parece un poco excesivo, porque él era uno de los mejores artistas de la historia y yo solo aprieto el botoncito”.

EQUIPO BÁSICO Y METODOLOGÍA

Aranda reconoció que cuanto menos espacio ocupaba su equipo, más facilidad tenía para cargar con el y menos intrusivo resultaba a la hora de tomar una foto. Desveló llevar una Nikon D700 y objetivos fijos de 35, 24 y 85 ya que, a su juicio, los objetivos de mayor tamaño pueden parecer con frecuencia una cámara de televisión y llegar a romper la naturalidad del momento.
“Me gusta trabajar con mucha tranquilidad y mucho sigilo, por eso dejé un poco la fotografía de agencia que es más competitiva y más del día a día. Me permite llegar a un sitio y, si no me siento cómodo, poder irme ya que el periódico no me dice nada. También me gusta pasar largas temporadas, que la gente me conozca. Al final conectas con la gente y ellos confían en ti”.

RIESGOS

“Respecto a los peligros que pasamos, no creo que haya que darle importancia, es una cosa que elegimos nosotros, que va dentro de nuestro oficio y que nadie nos obliga a hacerlo. Si yo elijo ser fotógrafo y estar ahí es por una serie de motivaciones personales, pero no me gusta la gente que utiliza la profesión para luego ponerse la medallita. Hay muchos de esos en la profesión también”.

REVOLUCIÓN ESPAÑOLA

Debido a la situación que está atravesando España, no faltaron preguntas referentes a las manifestaciones masivas en contra de las nuevas reformas y recortes del gobierno español. Algunos quisieron saber en qué se asemejan y diferencian las revueltas del 15M respecto de aquellas que había fotografiado Samuel en los países árabes, a lo cual respondió: “A nivel social ocurre totalmente lo mismo, llega un momento en el que la sociedad española se está cansando de que nos estén tomando el pelo los políticos, banqueros y demás sistemas. Y a nivel de diferencias pues sobre todo que aquí en cuanto se quema un container (haciendo especial mención a Barcelona) sale en las portadas como que casi fueron terroristas, pero cuando se quema uno en Egipto son jóvenes que están luchando por la libertad. No digo que la forma sea quemar containers todos los días pero digo que no tiene sentido que hagamos héroes a los jóvenes en Túnez o en Egipto y que aquí a los jóvenes cuando salen, porque están hasta arriba, se les llame terroristas”.

El tema resurgió cuando un miembro del público preguntó a Aranda sobre sus proyectos de futuro y eventos que quisiera cubrir. “¿La foto por hacer? A mi me gustaría ser testigo de la revolución de aquí en España, lo he dicho varias veces. Creo que empezó aquí en Madrid por el 15M, se ha quedado un poco a medio de camino, y la verdad es que creo que tenemos motivos de sobra. Hoy han dicho las nuevas tasas de paro, creo que estamos por el 25%. En Túnez cuando empezó la revolución fue porque había un 20% de paro. Aquí estamos con el 25 y aquí estamos, hablando de fotografía”.

INTRUSISMO Y RETOQUE DIGITAL

El mundo de la fotografía se ha visto casi completamente transformado por la era digital, cosa que Aranda confía no afectará a los métodos antiguos sino que simplemente los someta a una constante evolución. “No hay que tener miedo ni tener el discurso pesimista de ‘la fotografía va a desaparecer, el fotoperiodismo está acabado’. Yo creo que todo evoluciona, es como cuando solo se disparaba en blanco y negro y empezó el color, ahora más que nunca se hace el blanco y negro otra vez. No sé cuanto tiempo llevamos con Facebook y con Twitter pero parece que es una fiebre, que ahora todo el mundo va con el iPhone y todo el mundo puede hacer fotos. Solo durará un año o dos”.

Cuando fue cuestionado sobre el uso del retoque digital y el Photoshop, Samuel puntualizó que no lo utilizaba en sus fotos y que ello era importante para preservar la credibilidad de la profesión que ejercía. “Como mucho si tengo una dominante de color claro que corrijo un poco para que salga un color real. La premiada es tal cual salió. Son recursos artísticos y cada uno pone la línea donde quiera ponerla pero a mi me parece más importante que la gente que conozca mi trabajo sepa que son fotos de verdad”.

FOTOPERIODISMO EN ESPAÑA 

“Es una profesión que esta cambiando mucho. Hay muy poco interés en este país, en España, a nivel documental y nivel periodístico y es muy difícil o casi imposible conseguir un cliente que te apoye en un proyecto largo. Todos los fotógrafos que estamos en España de mi edad, entre 25 y 35 años, nos estamos buscando la vida fuera porque aquí no nos dan nada, no nos dan la oportunidad”. Hizo mención a otro de los grandes fotoperiodistas españoles, Emilio Morenatti, que al igual que él trabaja para una empresa extranjera.

Debido al reciente auge del fotoperiodismo español, muchos se preguntan cual será el futuro para aquellos que de verdad quieran dedicarse a ese mundo de forma profesional. “Alguien que empieza en fotoperiodismo, si se elige estar en primera línea o en conflictos tiene que tenerlo muy claro, que le motive algo. Durante todo este tiempo vas viendo gente que a los tres años lo deja porque les supone mucho esfuerzo, no consiguen la estabilidad, etc. Yo creo que si alguien tiene muy claro que quiere ser fotoperiodista al final lo consigue, es simplemente una maratón, una carrera larga”.

Ceremonia de entrega de premios el pasado 21 de abril en Amsterdam.

Samuel reflexionó sobre los últimos meses, lo que ha implicado ganar el premio y lo que este le ha aportado a nivel personal. Asegura que la mayor recompensa ha sido conocerlos a ellos, los protagonistas de la foto Fátima y Said, y que han habido momentos muy difíciles hasta llegar a donde está hoy.
“Ha sido un año muy duro de perder a varios amigos con la revolución árabe y estaba siendo muy jodido, en Yemen hubieron muchos momentos de decir ‘que estoy haciendo aquí, por que estoy haciendo esto'”. 

El encuentro terminó entre aplausos y agradecimientos, con el primer evento de los World Press Photo en Madrid ya celebrado y la promesa de muchas más actividades y una gran exposición con duración hasta el 17 de mayo. Toda una oportunidad para descubrir el trabajo de todos los premiados en las categorías de esta última edición, una que nadie debería desaprovechar.

*

Encuentra a Samuel Aranda en su Web o en Twitter.

Échale un vistazo a las actividades organizados con motivo del
World Press Photo en Madrid  hasta el 17 de mayo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s